EL VIENTO…
Camina por el mundo, soplando sutileza y entonando canciones de ensueño.
Viaja constantemente, como un nómada queriendo encontrar el Edén.
Recorre distancias extremas que no pasaran al ayer.
Seduce al agua y su corriente escrupulosa.
Platica con los árboles en danzas de media noche.
Seduce la noche y su luna tenue,
Alimenta el día con semillas y polen.
Es polvo de estrella en sus inicios vitales,
Congela corazones heridos con el invierno tajante,
Bienvenido para arrastrar nostalgias inertes,
Es frescura y delatante de la lluvia.
Vive en el mundo sin ser advertido.
Comparten su esplendor sin ser agradecidos.
Más vuela con la libertad y juntos visitan la paz.
Es conciente del aquí y del allá.
Testigo del cielo, turista de sosiego en el infierno.
Caminante sin recorrido,
Viajante desterrado.
Se alegra y deslumbra,
Se enoja y destruye.
Mensajero del sedentario,
Y consejero de secretos que atan.
Es vida que se respira.
Dicha en sus visitas.
Amado en planeos de vuelos lejanos.
Viene y se va, sale y entra,
Y por eso hijo de la fantasía se quiso volver.
Camina por el mundo, soplando sutileza y entonando canciones de ensueño.
Viaja constantemente, como un nómada queriendo encontrar el Edén.
Recorre distancias extremas que no pasaran al ayer.
Seduce al agua y su corriente escrupulosa.
Platica con los árboles en danzas de media noche.
Seduce la noche y su luna tenue,
Alimenta el día con semillas y polen.
Es polvo de estrella en sus inicios vitales,
Congela corazones heridos con el invierno tajante,
Bienvenido para arrastrar nostalgias inertes,
Es frescura y delatante de la lluvia.
Vive en el mundo sin ser advertido.
Comparten su esplendor sin ser agradecidos.
Más vuela con la libertad y juntos visitan la paz.
Es conciente del aquí y del allá.
Testigo del cielo, turista de sosiego en el infierno.
Caminante sin recorrido,
Viajante desterrado.
Se alegra y deslumbra,
Se enoja y destruye.
Mensajero del sedentario,
Y consejero de secretos que atan.
Es vida que se respira.
Dicha en sus visitas.
Amado en planeos de vuelos lejanos.
Viene y se va, sale y entra,
Y por eso hijo de la fantasía se quiso volver.
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